Las exigencias para evitar la afectación del medio ambiente por el uso del transporte liviano como el pesado cada vez son más necesarias desde el punto de vista ecológico.

Actualmente el gasóleo en el transporte pesado es lo más frecuente, sin embargo, en el futuro cercano no será así, ya que está en proceso el uso de tecnologías de propulsión alternativa en el sector de los camiones para reducir el consumo de combustible y emisiones.

La mayoría del transporte pesado en Europa se realiza a través de camiones diésel y estos han disminuido mucho sus emisiones por la aplicación de la norma Euro. No obstante, se vislumbra que la implantación de las alternativas ecológicas en el futuro a corto plazo es más considerada con el medio ambiente.

Poseemos alternativas que eliminan totalmente los gases de escape o que emiten una cantidad considerablemente menor a un camión diésel. En un futuro cercano el transporte no solo será menos contaminante, sino que mucho más silencioso, lo cual beneficiaran a los sectores urbanos, especialmente en aplicaciones locales como, por ejemplo: camiones de reparto, recolección de basura, de construcción.

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Las ofertas para el futuro más cercano serían:

Camiones Eléctricos Puros

Hasta ahora se conoce dos maneras básicas de mover un camión de reparto a corta distancia, estas son: el empleo de una línea electrificada (catenaria) para una aportación constante de energía, esta opción se está probando en Suecia. La otra es utilizando grandes baterías electroquímicas, la cual es una realidad comercial actualmente, aún no a gran escala. Con estas opciones los costes operativos disminuyen bastante, la contaminación es nula y son muy silenciosos.

Algunos ejemplos de fábricas de camiones que están empleando nuevas tecnologías más ecológicas:

El Mitsubishi Fuso eCanter ya está en el mercado y se fabrica en serie, un camión ligero de 6 toneladas de MMA y 150 CV.

Mercedes-Benz presentó un prototipo de mayor tamaño, el Urban eTruck, que asciende a 26 toneladas de MMA y duplica la potencia del eCanter.

Tesla presentará su visión del camión 100% eléctrico muy pronto, que llegará a fabricarse en serie antes de 2020. La marca americana promete formidables autonomías, pero eso involucrará recarga a muy alta tensión para ser rápida.

Híbridos

Los camiones con estas tecnologías no son enchufables, alimentan sus baterías de la energía generada de las deceleraciones o excedentes de potencia, además poseen una reducción significativa de sus emisiones contaminantes, hasta un 30%. Es una tecnología de transición entre el diésel y los eléctricos puros.

Esta tecnología es más experimentada y sobrepasa los 10 años de práctica. Se puede mencionar como ejemplos: los camiones Hino 195h, Volvo FE Hybrid o Mitsubishi Fuso Canter Eco Hybrid. Estos camiones combinan el uso de un motor diésel con motores eléctricos, mitigando el consumo, las emisiones y el ruido en espacios urbanos. Son una opción para aplicaciones tales como, la recolección de basura, al provocar menos molestias a los vecinos.

Gas natural

Es la opción más razonable a corto y mediano plazo para sustituir el diésel, inclusive en los más altos tonelajes. Actualmente Volvo presentó los FH y Fm de GNC, que emplean gas natural licuado y una pequeña mezcla con gasóleo, esto reducen en un 20% las emisiones de CO2, aunque utilizando gas de origen renovable “biogás”: el potencial de reducción de CO2 se obtiene el 100% de reducción. El fabricante afirma que tienen igual rendimiento que sus similares diésel.

El gasóleo sigue siendo obligatorio para que encienda la mezcla por compresión, pero se emplea hasta un 10%. Es una solución basada en energías fósiles, la más limpia de todas las de su tipo. Para larga distancia es mucho más beneficiosa que una solución enteramente eléctrica. La red de repostaje es uno de factores que han de mejorar para que los camioneros siempre puedan reponer gas.

GLP o GLV

Convertir camiones, tanto los de gasolina, como los de gasóleo, a consumo de estos combustibles, es posible a pesar de que la oferta comercial es mucho más limitada. Para los de gasóleo, el GLP funciona como un agregado que hace la combustión mucho más limpia y que aprovecha el poder calorífico del gasóleo. Al ser mejor la combustión, las emisiones tóxicas disminuyen de forma significativa.

La inversión para la conversión es alta, pero se compensa efectivamente en la vida útil de un camión. En Europa es más fácil repostar GLP que GNC, y al igual que el gas natural, es una solución conveniente para transporte de larga distancia.

Pila de combustible de hidrógeno

Hablamos de camiones eléctricos, que consiguen la energía al combinar hidrógeno almacenado a alta presión con oxígeno del aire común. Logran recorrer largas distancias con tiempos muy cortos de repostaje, emitiendo solamente vapor de agua por el escape. Por ahora, es una tecnología lejos del entorno comercial por el alto coste de las pilas de combustible.

La empresa Toyota presentó en abril el prototipo FCHT, un camión semi-articulado con 670 CV de potencia y una autonomía de 320 km para una MMA de 36 toneladas. En el futuro estos camiones podrán cubrir los requerimientos de transporte de largo recorrido contribuyendo a la conservación del medio ambiente, siempre y cuando el hidrógeno utilizado tenga un origen completamente renovable.